Título (original): Forbidden
Autora: Tabitha Suzuma
Editorial: Definitions
Páginas: 432
Precio: 8'09€
Saga: Libro autoconclusivo
Sinopsis:
Ella es guapa y talentosa, está en los dulces dieciséis y jamás ha besado a nadie. Él es guapo, tiene diecisiete y está al borde de un futuro brillante. Y ahora se han enamorado. Pero el único problema es... que son hermanos.
Lochan, de diecisiete años, y Maya, de dieciséis, siempre se han sentido más amigos que hermanos. Juntos han tenido que intervenir por su madre alcohólica y caprichosa para cuidar a sus tres hermanos menores. Como padres de facto de los más pequeños, Lochan y Maya han tenido que crecer rápido, y el estrés de sus vidas, y la forma en que se entienden tan completamente, también los ha acercado más de lo que estarían dos hermanos normalmente. Tan cerca, de hecho, que se han enamorado. Su romance clandestino florece rápidamente a un amor profundo y desesperado. Saben que su relación está mal y que posiblemente no puede continuar. Y aún así, no pueden detener lo que se siente tan increíblemente correcto.
Mientras la novela se inclina hacia un final explosivo y chocante, sólo una cosa es segura: un amor así de devastador no tiene final feliz.
¿Cómo algo tan malo puede sentirse tan bien?
Aún me recuerdo cuando leí la primera reseña de éste libro: era una tarde soleada del mes de... Ok, no. Pongámonos serios. No me acuerdo el día exacto que era, pero recuerdo las emociones que me acompañaron con TAN SOLO LEER UNA RESEÑA. Asco, repugnancia, confusión, curiosidad. Luego aparecieron más y más reseñas de distintas personas, diciendo lo que les hizo sentir este libro. Y, bueno, yo también quise sentir todo esto. Así que decidí leérmelo...
Algo gracioso que me pasó con este libro es que todos personajes (menos una excepción) no me cayeron ni bien ni mal.
Empecemos con Lochan, un chico mucho más serio y más responsable que todos de su edad, y a la vez tan tímido e inseguro que es incapaz de decir una frase completa a alguien fuera de su familia. Lochan en varios momentos me pareció alguien muy tierno y dulce, sentí lástima por él, solo quería que le pasara algo bueno; y en otros momentos solo quería gritarle que pare ya de llorar. Sí, entiendo que tenga una vida mucho más dura que la gran mayoría de la gente, pero os juro que en este momento éramos infinitos varias veces sólo me sacaba de quicio.
Maya, en gran mayoría del libro me resultó indiferente. Aunque sí hubo veces que la admiraba por su fuerza y otras que la odiaba, pero no tengo nada que decir sobre ella. Es muy valiente y fuerte ya que a pesar de la vida que tiene, nunca deja de sonreír y de ver el futuro con optimismo, pero no es un personaje que me haya marcado.
Los hermanos pequeños de Lochan y Maya: Willa, Tiffin y Kit. ¿Qué puedo decir sobre ellos? A Willa de tan solo cinco años y Tiffin de tan solo ocho, les he cogido cariño, son tan sólo niños así que no se dan mucha cuenta de lo que pasa a su alrededor. Kit, de trece, en las puertas de la adolescencia por lo que se rebela bastante, aparenta ser duro y mayor, pero realmente continúa siendo un niño, dolido por su situación familiar.
Y aquí llega la excepción: la madre de nuestros protagonistas. A ella la odié desde la primera hasta la última página. Aún me sorprende ver que sea tan egoísta, estúpida, irresponsable, ciega, superficial... y mejor me callo ya que no quiero soltar tacos.
Bueno, ¿y qué puedo decir sobre la relación de Lochan y Maya? He estado leyendo desde la primera página con impaciencia para ver cómo sucede y termina todo. Y cuando por fin los dos empiezan a mostrarse sus reales sentimientos, para mí, el libro ha ido solo a peor. Y no es por lo que sentí, que va. Es verdad, que en la gran mayoría de las escenas de nuestros protagonistas juntos en mi cara aparecía una mueca de asco y dolor, pero esto es un punto positivo, ya que me esperaba sentirlo. Cuando vi cómo sufrían los dos solo pensaba "Ojala no fueran hermanos". También hubo momentos en que durante un pequeño instante me olvidaba que eran hermanos, ya que su amor me pareció tan... normal y natural. Pero hubo otros (la gran mayoría) es que la trama del libro se me hacía lenta y aburrida. Notaba que tanto Maya, cómo Lochan, se volvían repetitivos, pesados y esto no me hizo disfrutar de la lectura.
La pluma de la autora me gustó, ya que describe las cosas tal cómo son, no se anda con rodeos; pero en otros fragmentos más intensos, se vuelve mucho más reflexiva y poética.
El ritmo me pareció irregular: las primeras 200 páginas del libro las leí de un tirón, las otras que me quedaban me resultaron interminables.
Y el final. Desde que leí los dos primeros capítulos de este libro, en mi cabeza apareció una pequeña idea de cómo iba a terminar. Mientras iba pasando las páginas esta idea cada vez se hacía más grande, más grande para que al final descubra que estaba en lo cierto: el libro terminaba tal cómo pensaba. Aún así, me hizo llorar mucho, ya que al fin y al cabo, lo dice la propia sinopsis: Un amor así de devastador no tiene final feliz.
Para mí, Forbidden, no debería estar en el género juvenil. Es un libro que no me hizo sentir tanto cómo esperaba, que en varios momentos me resultó indiferente e incomprensible. Y creo que ha sido justamente por esto, que soy demasiado menor: no pude comprender la historia, los personajes ni el mensaje que quiso darnos la autora. Seguramente lo releeré de aquí unos años, ya que mientras tanto, Forbidden es un completo misterio para mí.
¿Lo habéis leído? ¿Qué os pareció? ¡Espero vuestros comentarios! :)

